La ventana de Overton




El 18 de abril de 2014 el portal de noticias ruso RT publicó una noticia que a muchos intrigó. El titular decía así: ¿Cómo legalizar cualquier fenómeno, desde la eutanasia hasta el canibalismo?. La noticia está basada en un artículo escrito por Eugene Gorzhaltsan [Евгений Горжалцан] para el portal AdMe.ru, que a su vez está basado en otro link publicado el 14 de enero de 2014 por Zuhel, un usuario de la red livejorunal.com. Podemos resumirlo en el siguiente cuadro: 




¿Por qué es importante seguir las huellas de la noticia? Si sabemos de dónde viene la información podemos saber si es verídico o no. Al buscar “ventana de Overton” en Wikipedia aparece lo siguiente:
La ventana Overton es una teoría política que describe como una ventanaestrecha el rango de ideas que el público puede encontrar aceptable, y establece que la viabilidad política de una idea se define principalmente por este hecho antes que por las preferencias individuales de los políticos. Se denomina de esta manera por Joseph P. Overton,​ exvicepresidente del Centro Mackinac de Política Pública.​ Para cada momento, esta “ventana” incluye un rango de políticas aceptables de acuerdo al clima de la opinión pública, que un político puede recomendar sin ser considerado demasiado extremista para poder ocupar o mantener un cargo público (consultado el 13/02/2019). 


Es una teoría política. Ya se ha consolidado como tal gracias a Glenn Beck, quien en 2010 lanzó el libro titulado “The Overton Window”. Posteriormente el Centro de Políticas Públicas Mackinac, fundado por el mismo Overton, publicó una serie de videos explicativos de la teoría de su fundador, todas ellas de carácter póstumo. Aquí podemos resaltar el siguiente texto: 


Joseph Overton observó que en un área de política pública determinada, como la educación, sólo una gama relativamente reducida de políticas potenciales se considerará políticamente aceptable. Esta “ventana” de opciones políticamente aceptables se define principalmente no por lo que prefieren los políticos, sino por lo que creen que pueden apoyar y aún ganar la reelección. En general, entonces, la ventana se desplaza para incluir diferentes opciones de política, no cuando las ideas cambian entre los políticos, sino cuando las ideas cambian en la sociedad que las elige. 


Podemos decir que efectivamente Joseph Overton postuló una teoría política que enlaza las ideas políticamente aceptables con la elección de candidatos a puestos políticos y la unión que hay entre ellos. Pero, ¿qué tiene que ver el canibalismo y la eutanasia con este teoría? 


Tecnología de destrucción 

Como ya sabemos, Zuhel en su livejournal publicó una reflexión sobre esta teoría aplicada sobre todo a ideologías progresistas que se van aceptando socialmente con el pasar del tiempo y son posteriormente legalizadas por los políticos. Zuhel en su post «Tecnología de destrucción» comienza con estas palabras: 

Toda la humanidad progresista, como se nos dice, acepta a los gays de forma absolutamente natural, su subcultura, su derecho a casarse, adoptar niños y promover su orientación sexual en escuelas y jardines de infancia. Se nos dice que todo esto es el curso natural de las cosas. Nos mienten. La mentira sobre el curso natural de las cosas fue refutada por el sociólogo estadounidense Joseph Overton, quien describió la tecnología para cambiar la actitud de la sociedad ante los problemas que una vez fueron cruciales para esta sociedad. Lea esta descripción y quedará claro cómo se legalizará la homosexualidad y el matrimonio entre personas del mismo sexo. Será bastante obvio que el trabajo sobre la legalización de la pedofilia y el incesto se completará en Europa en los próximos años. Como la eutanasia infantil, por cierto. ¿Qué más puede obtener de allí a nuestro mundo utilizando la tecnología descrita por Overton? Funciona a la perfección. 


Él es quien pone sobre la mesa el ejemplo del canibalismo y la eutanasia denunciando una mutación semántica de los términos. Pasa de ser “canibalismo” a ser “antropofagia” hasta llegar a la “antropofilia”. Todo como parte de un proceso político-social que va suavizando las términos y los mezcla con hechos científicos que avalan la idea impensable. Así es como llega este texto a ser publicado en el portal ruso ADME.ru bajo el nombre de Eugene Gorzhaltsan. RT Actualidad, la versión en Español de la cadena de noticias rusa más grande del mundo, toma la información y la masifica. 


La ventana de Overton 

RT comienza la noticia con estas palabras: 


En la actual sociedad de la tolerancia, que no tiene ideales fijos y, como resultado, tampoco una clara división entre el bien y el mal, existe una técnica que permite cambiar la actitud popular hacia conceptos considerados totalmente inaceptables. Esta técnica, llamada ‘la ventana Overton’ y que consiste en una secuencia concreta de acciones con el fin de conseguir el resultado deseado, “puede ser más eficaz que la carga nuclear como arma para destruir comunidades humanas”, opina el columnista Evgueni Gorzhaltsán. En su artículo en el portal Adme, pone el ejemplo radical de cómo convertir en aceptable la idea de legalizar el canibalismo paso a paso, desde la fase en que se considera una acción repugnante e impensable, completamente ajena a la moral pública, hasta convertirse en una realidad aceptada por la conciencia de masas y la ley. Eso no se consigue mediante un lavado de cerebro directo, sino en técnicas más sofisticadas que son efectivas gracias a su aplicación coherente y sistemática sin que la sociedad se dé cuenta del proceso, cree Gorzhaltsán. 

Las 5 etapas de la ventana 
Podemos resumir las etapas en este cuadro:


Explicación de las etapas por RT 

Dejamos a continuación el texto íntegro de las explicación que la redacción del portal RT Actualidad publica


Primera etapa: de lo impensable a lo radical 

Obviamente, actualmente la cuestión de la legalización del canibalismo se encuentra en el nivel más bajo de aceptación en la ‘ventana de posibilidades’ de Overton, ya que la sociedad lo considera como un fenómeno absurdo e impensable, un tabú. 
Para cambiar esa percepción, se puede, amparándose en la libertad de expresión, trasladar la cuestión a la esfera científica, pues para los científicos normalmente no hay temas tabú. Por lo tanto, es posible celebrar, por ejemplo, un simposio etnológico sobre rituales exóticos de las tribus de la Polinesia y discutir la historia del tema de estudio y obtener declaraciones autorizadas sobre el canibalismo, garantizando así la transición de la actitud negativa e intransigente de la sociedad a una actitud más positiva. 
Simultáneamente, hay que crear algún grupo radical de caníbales, aunque exista solo en Internet, que seguramente será advertido y citado por numerosos medios de comunicación. Como resultado de la primera etapa de Overton, el tabú desaparece y el tema inaceptable empieza a discutirse. 


Segunda etapa: de lo radical a lo aceptable 

En esta etapa, hay que seguir citando a los científicos, argumentando que uno no puede blindarse a tener conocimientos sobre el canibalismo, ya que si alguna persona se niega a hablar de ello será considerado un hipócrita intolerante. 
Al condenar la intolerancia, también es necesario crear un eufemismo para el propio fenómeno para disociar la esencia de la cuestión de su denominación, separar la palabra de su significado. Así, el canibalismo se convierte en ‘antropofagia’, y posteriormente en ‘antropofilia’. 
Paralelamente, se puede crear un precedente de referencia, histórico, mitológico, contemporáneo o simplemente inventado, pero lo más importante es que sea legitimado, para que pueda ser utilizado como prueba de que la antropofilia en principio puede ser legalizada. 


Tercera etapa: de lo aceptable a lo sensato 

Para esa etapa, es importante promover ideas como las siguientes: “el deseo de comer personas está genéticamente justificado”, “a veces una persona tiene que recurrir a eso, si se dan circunstancias apremiantes” o “un hombre libre tiene el derecho de decidir qué come”. 
Los adversarios reales a esos conceptos, es decir, la gente de a pie que no quiere ser indiferente al problema, intencionadamente se convierten para la opinión pública en enemigos radicales cuyo papel es representar la imagen de psicópatas enloquecidos, oponentes agresivos de la antropofilia que llaman a quemar vivos a los caníbales, junto con otros representantes de las minorías. 
Expertos y periodistas en esta etapa demuestran que durante la historia de la humanidad siempre hubo ocasiones en que las personas se comían unas a otras, y que eso era normal. 


Cuarta etapa: de lo sensato a lo popular 

Los medios de comunicación, con la ayuda de personas conocidas y políticos, ya hablan abiertamente de la antropofilia. Este fenómeno empieza a aparecer en películas, letras de canciones populares y videos. En esta etapa, comienza a funcionar también la técnica que supone la promoción de las referencias a las personajes históricos destacados que practicaban la antropofilia. 
Para justificar a los partidarios de la legalización del fenómeno se puede recurrir a la humanización de los criminales mediante la creación de una imagen positiva de ellos diciendo, por ejemplo, que ellos son las víctimas, ya que la vida las obligó a practicar la antropofilia. 


Quinta etapa: de lo popular a lo político 

Esta categoría supone ya empezar a preparar la legislación para legalizar el fenómeno. Los grupos de presión se consolidan en el poder y publican encuestas que supuestamente confirman un alto porcentaje de partidarios de la legalización del canibalismo en la sociedad. En la conciencia pública se establece un nuevo dogma: “La prohibición de comer personas está prohibida.” 
Esta es una técnica típica del liberalismo que funciona debido a la tolerancia como pretexto para la proscripción de los tabúes. Durante la última etapa del ‘movimiento de las ventanas’ de Overton de lo popular a lo político, la sociedad ya ha sufrido una ruptura, pues las normas de la existencia humana se han alterado o han sido destruidas con la adopción de las nuevas leyes. 
Gorzhaltsán concluye que el concepto de las ‘ventanas de posibilidades’, inicialmente descrito por Joseph Overton, puede extrapolarse a cualquier fenómeno y es especialmente fácil de aplicar en una sociedad tolerante en la que la llamada libertad de expresión se ha convertido en la deshumanización y donde ante nuestros ojos se eliminan uno tras otro todos los límites que protegen a la sociedad del abismo de la autodestrucción. 


— Hasta aquí RT Actualidad y su información— 



Me dejó mudo esta noticia. ¿Cómo puede ser tan fácil cambiar de ideales y mutar los valores más profundos del hombre con una simple técnica? ¿Acaso nadie se da cuenta de ello? ¿Es un proceso verificable en el caso del aborto, la eutanasia y otros cambios ideológicos que hemos sufrido en el último tiempo? Al parecer todo esto es real. Muchos tratan esta información como una simple teoría de conspiración, quizá para ellos les es más fácil pensar en que no puede ser real, pero para otros, analizado con una mirada crítica, resulta plausible llevar a cabo una técnica de tal magnitud. 


¿Qué hacer entonces? 

Hay varias cosas que se podrían hacer para que la ventana de Overton se cierre. Por ejemplo crear grupos que defiendan los valores humanos y sociales, poner el tema sobre la mesa y debatirlo públicamente, informarse sobre el cambio de cultura que estamos viviendo hoy en día y el fuerte relativismo cultural/moral que ataca lo más profundo del hombre. 


El ser humano no puede ir evolucionando culturalmente como lo está haciendo hoy en día, ¿dónde iremos a parar? Hay que poner freno a estas situaciones y fortalecer nuestra identidad. Conocernos a nosotros mismos. Luchar por conquistar metas y hábitos positivos. Volver a poner en alto el valor de la fe para la construcción de una sociedad equilibrada. La fe, y hablo de la fe católica, siempre ha buscado salvaguardar los valores humanos y custodiarlos de las corrientes filósoficas/políticas/psicológicas que han intentado aniquilar al hombre y rebajarlo a sus bajas pasiones. 


La reacción deberá partir de la educación integral: estudios, valores humanos, integración social, importancia del otro, etc. Sólo quien tiene su casa sobre piedra podrá resistir los embates del viento y las tormentas del mundo. 

«Así pues, todo el que oiga estas palabras mías y las ponga en práctica, será como el hombre prudente que edificó su casa sobre roca: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, y embistieron contra aquella casa; pero ella no cayó, porque estaba cimentada sobre roca. Y todo el que oiga estas palabras mías y no las ponga en práctica, será como el hombre insensato que edificó su casa sobre arena: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, irrumpieron contra aquella casa y cayó, y fue grande su ruina» Mateo 7: 21.24–27. 

¿Hay esperanza? Sí, siempre la hay!