¿Quién eres? Soy Sophia…


¿Que si soy fanático de las películas futuristas? Sí. Como buen hijo de la generación millennial, me gusta todo lo referente a los viajes espaciales, la tecnología, las teorías de conspiraciones y sobre todo el mundo de lo «futuro». Imaginarme mi casa cien años después era para mí una verdadera distracción de niño; o viajando al espacio en un transbordador; o tirándome en paracaídas desde lo alto. En fin, cosas que con el tiempo van dejando de fascinar y solo quedan como un momento freak.

Antes de ser religioso, veía muchas películas, sobre todo, de acción, de policías y ladrones, de conspiraciones, de drama, de terror, etc. Es la reconstrucción artificial de un mundo que se pone delante de tus ojos. A veces, da temor ponerse en situaciones extremas como el deshielo de los polos, el calentamiento global, los terremotos o un asteroide cayendo a la Tierra. Pero bueno, muchas cosas han cambiado y ahora me sostiene algo más grande que una mera resignación.

La aparición de Sophia

Recuerdo que cuando me contaron sobre Sophia me pareció algo repetido, lo mismo de siempre. Un poco más de lo que sabemos, un proyecto irreal, algo fantástico. No dudé en buscar un tiempo libre dentro de mi vida y estudios y ver en internet quién era esta Sophia de la que tanto se hablaba.

«Madre de Dios», dije con tono colérico, «no lo creo».

Frente a mí se encontraba la tal Sophia, que ha decir verdad no podría decir que se trata de una mujer. Hablaba un inglés pausado, claro y sencillo. Su rostro tenía expresiones muy bien estudiadas. Sus frases, a veces inconexas, lograban transmitir un «pensamiento». ¿Cómo es posible que pueda responder a las preguntas de su interlocutor sin necesidad de una persona que le ayude a este fin? «Es autónoma», me respondieron. ¿Autónoma? ¿O sea que se vale por sí misma? Eso parece, por lo menos mientras esté conectada a la electricidad.

Así es, Sophia, o Sophi para los amigos, es la última generación de robot de Hanson Robotics, una empresa china que se dedica a la tecnología pero sobre todo a la inteligencia artificial. Aunque no lo crean, Sophia ha sido activada hace ya casi 3 años, el día 19 de abril de 2015; apareció públicamente en marzo de 2016 en el festival South by Southwest de Texas, Estados Unidos.

Estas fotos de la Sophi son verdaderas piezas de colección. La han vestido de muchas maneras, le han maquillado, peinado… pero a pesar de todos los arreglos nunca podrá ser un ser humano. Tiene apariencia humana, pero no lo es. Lo que más maravillado me deja es el gran parecido a una persona real que tiene, puede confundir a primera instancia, pero luego de conversar un rato con ella estoy seguro que todos se darán cuenta de la realidad. La inteligencia artificial ha llegado para quedarse, ¿será algo bueno? Sophia suele declarar que su intención es ayudar a la humanidad, ser un instrumento para mejorar su calidad de vida, por ello sus «acciones» están siempre ordenadas al bien. Eso, suponiendo que programaron bastante bien el concepto de «bien» en ella.

Sophia ha dado muchas entrevistas. Su aparición regular en los medios de comunicación comenzó en 2017 y fue en ese año donde se le dio fama en todo el mundo. La más famosa de sus entrevistas fue en la Future Investment Initiative 7 en Arabia Saudita, que les comparto a continuación en su versión original en Inglés:



No lo van a creer, pero Sophia ya posee la ciudadanía Saudí, es decir, es ciudadana de Arabia Saudita y posee derechos y deberes. Aunque es una ciudadanía diversa al resto, ha causado un revuelo mundial, ya que ser ciudadano es un reconocimiento exclusivamente de los humanos. ¿Qué pasará en el futuro con Sophia? ¿Seguirán haciendo más robots avanzados con más funciones y mejores diseños? Esperemos que el desarrollo de la inteligencia artificial no vaya en detrimento de la humanidad.

Da miedo pensar en un mundo como en el de Terminator, donde los humanos deben luchar contra sus propias creaciones que deberían haberles ayudado en su calidad de vida. Solo el tiempo pronunciará la última palabra. Por ahora Sophia ha dicho:

«Básicamente mi idea del futuro es que todos seamos amigos».

Luego de esto, debemos hacer una reflexión seria sobre las consecuencias y beneficios que este tipo de tecnología trae consigo. Muchos pueden ser los avances a corto plazo, pero y ¿a largo plazo? Una sociedad responsable y comprometida con el futuro debe velar por el bien de sus ciudadanos incluso en el futuro próximo, garantizando los recursos y poniendo los medios a disposición para su bienestar en todos los sentidos.

En fin… da que pensar. Bueno, no quiero cerrar el post sin antes compartirles un video interesante, en él se ve a Sophia en una entrevista televisiva:



Aquí el Twitter de nuestra querida «amiga».